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Alebrijes mexicanos

Los espléndidos alebrijes mexicanos, exuberante belleza, creatividad, colorido, paciencia y tradición




alebrijes mexicanos

Alebrijes mexicanos

Hacia la región pacífica de la República Mexicana, se encuentra ubicada la tradicional ciudad de Oaxaca donde, en el pasado, encontraron su asiento una verdadera diversidad de culturas que se sucedieron en el tiempo.

Por tal motivo y, además, por su agitada historia, se ha dejado un legado cultural, social y artístico de una gran riqueza y variedad. De tal estado de cosas, surgieron los maravillosos alejibres mexicanos.




El origen de los alebrijes de México

Estas figuras que, dicho sea de paso, representan animales surrealistas y algo monstruosos, nacieron de la fantasía onírica, generada por la enfermedad de Pedro Linares López, a mediados del siglo XX.

Nacido en la Ciudad de México y, además, colaborador de, nada más ni nada menos, que de  Diego Rivera y Frida Kahlo, sufrió intensas fiebres que lo condujeron, algunas veces, a experimentar sueños y pesadillas delirantes.

Sueños estos, en lo que tenía visiones que lo transportaban a diferentes ambientes boscosos, rodeados por rocas, árboles, nubes y demás elementos naturales que, de un momento a toro, se convertían en animales de formas extrañas y de espectaculares coloridos, similares a lo que hoy son los alebrijes mexicanos.

En los sueños y, posteriormente, en la realidad objetiva, se trataba de toros con patas de ave, tigres alados y toda una serie de figuras grotescas que, durante los sueños, gritaban obsesivamente la palabra “¡alebrijes!”, “¡alebrijes!” una y otra vez.

Esta palabra, válido es anotarlo, no tiene ningún sentido, ni encuentra algún origen etimológico en la lengua española y, si examinamos más minuciosamente, en ninguna otra que se conozca.

Superada la enfermedad, Linares López empezó a materializar, en la realidad, todo lo que había soñado y comenzó a elaborar en cartón las grotescas figuras.

Así empezaron los espectaculares alebrijes mexicanos de la mano y con el apoyo, además, de Diego Rivera y de algunos galeristas de la capital mexicana.

Durante los años 80s, se organizaron varios actos culturales en los Estados Unidos, dedicados a Linares y otros artistas mexicanos, como Manuel Jiménez, que fue el primer artista que, basado en los dibujos de Linares, elaboró los alebrijes en madera.

En la actualidad, un gran número de descendientes de Linares López, se dedican a este espléndido arte popular, que le ha dado un lugar en el mundo del arte surrealista, a México.

 

Los actuales alebrijes mexicanos de Oaxaca: espectaculares y reconocidos

El ya mencionado Manuel Jiménez, quien era tallador de madera y elaboraba máscaras y estatuillas de santos y ángeles, encontró, en el trabajo de Linares, la oportunidad de hacer los alebrijes con madera de Copal, con resultados asombrosos que, también, se obtienen en la actualidad.

Los herederos artísticos de Jiménez, esto es, su descendencia,  se dedican a elaborar, hoy en día, los alebrijes mexicanos de Oaxaca, conservando los altos estándares de calidad y las técnicas para su ejecución.

La madera Copal que, como ya lo anotábamos, es la que se sigue utilizando para su elaboración, es un material que, todavía recién cortado y aún verde, es bastante tierno y, extremadamente, propicio para esculpir todo tipo de formas y figuras.

Es tan tierna y maleable esta madera, propia de Oaxaca, que se puede trabajar (y, de hecho, así sea hace) con simples cuchillos de cocina y/o con los tradicionales y sencillos machetes, propios de toda América Latina.

Los alebrijes mexicanos de Oaxaca tienen una particularidad que es, si se quiere, única en el mundo del arte popular: el tallado se hace siguiendo, siempre, la forma original que sugiere la madera misma (Copal).

En nuestros días, los artistas (los herederos de Jiménez, reiteramos) pasan, simplemente, arena por encima de la madera, para dejar la superficie uniforme y lisa. De esta manera, la pieza de Copal que se ha obtenido, queda totalmente dispuesta para ser decorada.

Si bien es cierto que, hasta hace dos o tres décadas, se utilizaban colores de pinturas a base de anilina, también es verdad que, actualmente, se utilizan colores acrílicos.

El cambio en la manera de trabajar, se debió a que los artistas se percataron de que la anilina de desvanecía con rapidez y las obras perdían todo ese brillo, que siempre las caracterizó.

Otra de las singulares particularidades, de la elaboración actual de los alebrijes mexicanos de Oaxaca, consiste en que los pinceles con los que se aplica la citada pintura (variada, intensa y colorida), son elaborados por los mismos artesanos que, dicho sea de paso, tienen unas exigencias decorativas de altísimos estándares.

En otras palabras, los artistas que elaboran los alebrijes de Oaxaca, son los mismos encargados de hacer los pinceles, a la medida de sus estrictas exigencias, para seguir conservando la exuberante belleza de estas emblemáticas figuras.

Anotemos, además, que son pinceles de varias medidas, para los variadísimos delineamientos pictóricos que se hacen sobre las suaves superficies de los alebrijes.

Otros elementos decorativos de los alebrijes mexicanos de Oaxaca, son los pelos y aguijones de animales y espinas de varias especies de cactus, que permiten dejar trazos muy regulares y, por sobre todas las cosas, finos.

La distribución de tareas, en la elaboración de los alebrijes mexicanos de Oaxaca

Los hombres son los artífices de la escultura, en sí misma, al cabo que los adultos mayores y los niños son los encargados de la más sencilla tarea de alisar e imprimir el brillo característico de estas obras multicolores.

Si las tareas, anteriormente, descritas son complejas y requieren de un sentido artístico especial y de una paciencia y dedicación extraordinaria, la pintura es, si se quiere, el toque final y más complejo y es llevado a cabo por las mujeres.

La extrema curia y precisión de los alebrijes mexicanos de Oaxaca, requieren de la delicadeza, la paciencia y la persistencia de las mujeres.

De otro lado, anotemos que, si bien decíamos que los herederos de Jiménez llegaron a acaparar la elaboración de estas obras de arte popular, en la actualidad ya se trata de una cultura bastante extendida en la región.

Es más, no existen rígidas reglas, limitaciones, ni barreras culturales y/o artísticas, que impidan que el artesano le pueda dar “rienda suelta” a su creatividad, elaborando todo tipo de figuras conservando, eso sí, la esencia original de los alebriges mexicanos.

Los artesanos son escogidos con base en dos parámetros fundamentales: la demanda del público nacional y, por sobre todas las cosas, del turista extranjero, de un lado.

Y, de otra parte, se escogen para hacerle frente a la producción de la competencia que, valga anotarlo, ha ido estableciendo, con el tiempo, una especie de especialización por familias, en tanto que unas se dedican ciertos grupos de mercado y, otras, se deciden por otros grupos.

Así, por ejemplo, algunos núcleos familiares se dedican a elaborar piezas sencillas, pero con gran demanda, al cabo que, otros núcleos, elaboran piezas monumentales y que exigen un enorme despliegue de trabajo, destreza, habilidad y paciencia, y que se venden a precios considerables.




Encuentra más información interesante  sobre las espectaculares figuras de madera llamadas alebrijes de Oaxaca, conoce quien fue el creador de los alebrijes, historia de los alebrijes y su origen.

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